lunes, 23 de enero de 2012

Carl Gustav Jung: el maestro que nos conduce al alma

"Tu visión se hará clara sólo cuando mires dentro de tu corazón... Quien mira afuera, sueña. Quien mira adentro, despierta."



Carl Gustav Jung, (1875-1961), el psiquiatra de Zúrich, parece que tiene algo importante que decir al hombre de hoy. En este tiempo de despersonalización, Jung ahonda en la individuación, proceso mediante el cual cada uno de nosotros viene a ser lo que potencialmente es desde que nace hasta que muere. Una vida de estudio vasto e incansable, que lo llevó desde la medicina, y la filosofía a la alquimia, pasando por las religiones, la antropología, la sociología y el arte hasta la mitología, así como también lo impulsó a viajar a lugares tan variados como Estados Unidos, el norte de África, Kenia, Uganda y la India, con el noble propósito de la búsqueda de sentido existencial.


Hoy mucha gente recibe ayuda de las ideas de Jung, aún cuando no busquen en él terapia. Muchos pensadores relevantes se nutren de sus ideas. Así es como llegué a conocer e interesarme por lo que él tenía para decir de primera mano. Fue decepcionante aunque natural descubrir que su obra me supera ampliamente: el lector adulto no especializado, profano en la materia, necesita intermediarios, filtros de inteligibilidad que le allanen el camino a través de las ideas de este gran maestro, no sólo por el volumen de su obra, sino por tratarse de escritos que revisan todo lo conocido hasta su incursión en el mundo del pensamiento psicológico profundo, tanto como por sus amplificaciones hacia ramas del saber variadas y complejas.


Me quedo hoy con dos conceptos que me impactan y me resultan mucho más atractivos que el ejército de libros de autoayuda que se venden en todas partes con recetas para alcanzar la felicidad, intentando enseñarnos cómo se debe vivir para lograr la autosuperación y la autorrealización con sustentos eclécticos y pseudo-espirituales que nunca terminan de cuajar. Nos embarcan en programas en donde el secreto está en la adhesión a un número de principios que implican un buen lavado de cerebro y la adopción de una nueva mirada sobre la vida, como si  fuese tarea fácil y se pudiera lograr en masa.

Jung en cambio nos habla de individuación, la confrontación con el inconsciente individual y colectivo que lleva a una madurez que permite "llegar a ser individuo y, en cuanto por individualidad entendemos nuestra peculiaridad más interna, última e incomparable, llegar a ser uno mismo." Podría ser traducido como "autorrealización", aunque no entendida como una carrera virtuosa de autosuperación de todo aquello que nos disgusta de nuestra personalidad, ni de intentos por alcanzar éxito, gloria o trascendencia en términos materiales. Tampoco implica andar hurgando en las experiencias o los vínculos del pasado, sino en asumirlos y ser con ellos. No lo entiendo como otra cosa más que hacerse adulto desde la absoluta aceptación de nuestra biografía, el hacerse cargo de lo que en términos jungianos se denomina "la luz" y "la sombra" que nos habitan, sin evadirnos, sin buscar chivos expiatorios para nuestro lado oscuro.


 




Tal vez los mandalas, tomados de las tradiciones espirituales orientales, fueron el mejor instrumento que encontró para graficar y arrojar luz sobre estos complejos mecanismos de la psique humana. Iluminar fue siempre su meta principal:


"El propósito de la vida humana es encender una luz en las tinieblas del mero existir."






Otro de los conceptos claves y más escalrecedores de su pensamiento es sin dudas la noción de la sombra que nos habita. La sombra está compuesta "por los rasgos del hombre en parte reprimidos, en parte no vividos del todo, que desde el principio fueron mayormente excluídos por motivos morales, sociales, educativos o de otra índole y por eso cayeron en la represión, es decir, en la desolución." Somos seres polares y cada polo tiene su contrapolo así como sucede en el universo. Cada cualidad tiene su contracara, y ambas se complementan y conforman un todo, son dos aspectos de la misma unidad, interdependientes en su existencia. Esto significa que lo que vemos como opuestos es simplemente un producto de nuestra consciencia. La sombra es la zona que no está incluída en la luz de lo que asumimos conscientemente como propio, y se des-cubre a través del conocimiento de uno mismo, sin que medie nuestro ego que aprueba o desaprueba lo que emerge.


Según Anselm Grün, benedictino alemán, maestro espiritual, psicólogo y autor prolífico que se apoya en el pensamiento jungiano, la confrontación con la sombra que nos habita suele coincidir con lo que él denomina "la crisis de la mitad de la vida", cuando dejamos atrás la cumbre y nos encontramos en el valle donde comenzó la ascención de la curva psicológica y biológica de la vida. Y si bien estamos hablando de psicología profunda, constato en mis encuentros con amigos de mi edad, gente que está transitando su cuarta década, que hay mucho de cierto en lo que la psicología dice con respecto a cómo nos sentimos plantados frente a la vida en este tramo. Muchos parecemos habernos quedado como estancados, mirando un pasado que ya fue y añorándolo, aunque la vida nos convoca a plegarnos al paso del tiempo y seguir adelante, pero sentimos que hemos perdido la brújula.

Al respecto, Jung afirma: "A partir de la mitad de la vida permanece vivo solamente aquel que quiere morir con la vida. Así como hay un gran número de hombres jóvenes que, en el fondo, tienen un angustioso pánico ante la vida y que, sin embargo, la desean vivamente, hay también muchos hombres mayores que sufren el mismo temor ante la muerte.(...) Descalabros psicológicos de la naturaleza, perversos e incongruentes. Un joven que no lucha y vence ha derrochado lo mejor de su juventud y un viejo que ante el misterio de los arroyos que descienden sonoros de la cumbre no sabe escuchar es un sinsentido, no es nada más que un pasado anquilosado."


Para Jung, la vida es lucha, y la realización personal reside en luchar a favor de ella: "En la lucha a favor de la vida debemos confrontarnos profundamente con nuestras pasiones, con nuestra propia propensión a las adicicciones, con nuestra tendencia a dejarnos llevar y ser vividos en lugar de vivir nosotros mismos (...) Ni Prometeo, ni Fausto, ni Zaratustra, sino ser el benevolente hospedero de la realidad."

Sus pensamientos son hallazgos del sentido común en la psicología que construye a pesar de que no ofrece recetas sencillas. Sobre todo, me conmueve este texto, en el que le habla directamente al alma, esa con la que no conectamos, no escuchamos, no tomamos en cuenta, esa a la que Carl Gustav Jung invariablemente nos conduce:


"Yo hallé el camino correcto, me condujo hacia ti, a mi alma.
Regreso, moderado y purificado.
Entonces yo estaba totalmente absorto en el espíritu de los tiempos
y pensaba en forma diferente que el alma humana.
Pensaba y hablaba mucho acerca del alma; sabía muchas palabras eruditas acerca del alma;
la juzgaba y hacía de ella un objeto científico.
No consideré que el alma no puede ser objeto de mi juicio y conocimiento.
Mucho más son mi juicio y mi conocimiento el objeto de mi alma.
(...)
                                          Sin el alma no hay forma de salir de este tiempo." 

Carl Gustav Jung

( En Recuerdos, sueños, pensamientos, obra póstuma autobiográfica, 1963.)

Cuentan que el 6 de junio de 1961 falleció después de una breve enfermedad en su casa de Zúrich. Se encontraba leyendo. En el mismo instante en el que su vida llegó a su fin, un rayo partió el árbol donde solía descansar.

“La persona sabia no es la que está serena y cansada, sino la que ya no puede ser abatida por el viento y, cuando es necesario, golpea como el rayo”. 
Roberto Assagioli.
A boca de jarro

26 comentarios:

  1. Un cúmulo de sincronicidades, que curioso.

    Besos.

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  2. Como exploradoras de mundos internos, queremos echar luz sobre ellos, sin contentarnos con sólo desplazarnos en la periferia. Entramos en ellos.

    Pero aquí en mi jarrito, parece que no muchos han querido adentrarse hasta ahora...

    Igual estoy contenta de haber explorado el pensamiento de Jung desde mi punto de vista neófito, ya que me ha servido mucho en momentos oscuros y me nutre e ilumina siempre.

    ¡Gracias por la sincronicidad jungiana y el comentario!

    Un beso.

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  3. Fer...como bien dice Jung...somos los que somos...con luces y sombras...y yo que transito la cincuentena coincido con él que hay que seguir adelante buscando vivir al máximo...
    en mi etapa adolescente estaban muy de moda sus obras...y lo estudiábamos en el instituto en la materia de filosofía...me encanta su libro "Sobre el amor"...y no es difícil de leer...
    feliz semana y gracias por tus educativos post...

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    1. ¡Gracias, Julia! No he leído ese libro en particular que tú citas. He intentado con "El hombre y sus símbolos" y me resulta arduo. Pero al no ser una especialista, tomo lo que viene como lo entiendo, como me sirve, si bien sé que hay mucho más riqueza que no llego a aprehender.

      ¡Gracias por tu aporte!

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  4. No es fácil comentar algo que está basado en una densidad tal de pensamientos del maestro Jung. Me ha interesado especialmente lo que escribes sobre esa vertiente de la vida adulta, cuando contemplas con cierta nostalgia lo que fuiste y ves el panorama que te queda por delante que te confunde. Estoy en ese declive, que no es fácil de comprender por el oscuro panorama que se nos abre por delante…

    En todo caso, retengo el concepto de alma tan denostado por la contemporaneidad que la reduce exclusivamente a las llamadas conexiones eléctricas del cerebro. El alma sería el cerebro, nada habría más hondo ni más allá. No me extraña que ser humano esté desorientado si no hay en él la más mínima trascendencia ni implicaciones simbólicas más hondas de su psique. Quiero pensar que existen las llamadas correspondencias y afinidades, así como iluminaciones. Me atrae la aventura jungiana, aunque no la entienda completamente, porque se aventuró en territorios vedados a la ciencia empírica explorando eso tan evanescente que es el espíritu humano.

    No es fácil comentar este post.

    Besos.

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    1. No me ha resultado fácil escribir este post. Pero estuvimos charlando con unos amigos de nuestra edad el fin de semana, y les contaba que esto que sentíamos todos los que estábamos reunidos está en los libros de psicología, y lo sentimos todos los que hacemos algo más que meramente existir, con o sin hijos, con o sin un trabajo que nos complace, viviendo aquí o en el extranjero. Todo este cúmulo de sentimientos mezclados, agridulces, el claroscuro, son parte del ser adulto, y Jung echa luz sobre esto que nos pasa.

      Sentí que merecía un post por más denso que resultara y por más que este territorio me supere.

      ¡Gracias por el esfuerzo de conectar y comentar!

      Un beso.

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  5. He leído algo de Jung, no creas que mucho ( uno de esos mil millones de libros que empiezo y dejo a medias:-) como tú comentas es muy denso, demasiado complejo para quien carece de los conocimientos científicos o mejor, psiquiátricos y psicoanalíticos en los que se maneja. Junto a Freud fue uno de los padres del psicoanálisis y además Jung se movió en los terrenos próximos a asuntos paranormales, buscando la explicación científica de fenómenos relacionados con el más allá.

    Respecto a la complejidad humana, temas éticos morales y pasiones oscuras, hay una película que no se si conoces que se titula “Un método científico” de Cronenberg que narra la historia de cómo JUNG trata a una histérica, con los métodos freudianos, con la que se adentra en un mundo oscuro de pasiones y luchas internas entre lo moralmente correcto y no correcto, que contrasta con Freud, con el que al final entra en conflicto... Bueno, por decirlo de alguna manera, está muy bien la película para hacerte una idea de la naturaleza de este hombre, a parte de que su ambientación, es perfecta

    Todos estos temas de la psiquis humana siempre me han apasionado, me parece que salvo que nos conozcamos medianamente bien por dentro y seamos capaces de encarar nuestros fantasmas, al menor tras pies, afloran cosas que a veces por desconocidas nos asustan o nos desconciertan e incluso pueden llegar a hundirnos. Supongo que por eso me gusta tantísimo la gente, observarla, intuirla, llegar a conocerla de verdad, para mi siempre son como retos, será que también son muy dada a los criptogramas jajaja pero me parece taaan apasionante el ser humano que me resulta imposible ver como una gran mayoría de los humanos caminan por el mundo como verdaderos armarios, sin preguntarse nunca nada y sin ver jamás más allá de sus narices.

    Jung creo que sin llegar a creer en el más allá, deseó hacerlo. Creía que el inconsciente puede conectarnos con niveles superiores de la realidad no sometidos a nuestras leyes espacio-temporales. Su cada vez más dilatada formación psiquiátrica no le hizo dar marcha atrás en sus convicciones, aunque se mostró siempre muy prudente. Me parece recordar que llamaba “personalidades inconscientes” a los espíritus. Creía que el inconsciente escondía demasiados secretos, que debía estudiar entes de atribuirlos a posibles fuerzas del más allá... estudiando numerosos casos de narcolepsia, hipnagogia, estado de ensoñación, trances visionario y cosas de estas raras que iban llegando a su consulta durante la primera década del siglo XX.

    En general no soy nada crédula con todas estas cosas pero para mi no hay duda, con independencia de hasta donde de su visto bueno la ciencia, que somos mucho más que procesos físico-químicos, para mi hay algo transcendente al hombre sin ninguna duda que es justamente lo que lo hace diferente y especial frente al resto de los eres vivos.

    Me parece imposible que un ser tan complejo se reduzca sólo a eso, supongo que por eso creo que hay un ser superior, cuyo nombre o forma me da igual, pero necesito creer que todo lo que somos no se termina con nosotros.

    A veces cuando surgen las discusiones sobre este tema y los escépticos se muestran tan intolerantes con lo que no ha podido probarse, mi respuesta siempre es la misma, a mi me da igual si es o no cierto o empíricamente demostrable, me hace sentir bien pensar como pienso y con eso me llega. Es como los cuentos, siempre que no nos perdamos en la fantasía, si ayudan a sentirnos más a gusto y confortables en las diferentes tesituras que te pone la vida, me valen. No usar todo lo que tenemos a mano para sentirnos mejor, me parece de bobos:))


    Un beso imeeenso bonita...

    Sigue informándote sobre el tema y nos sigues contando:))

    Mil gracias FER.

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    1. Mil gracias a ti, querida María, por toda la riqueza que me regalas en cada comentario, por dar de todo lo que sabes: ¡GRACIAS!

      La verdad es que había leído algo sobre cómo se involucró con los fenómenos paranormales, cómo primero estuvo al lado de Freud pero luego siguió su propio camino abriéndose de él, y leí sobre sus tratamientos a través de la hipnosis, pero no es lo que me atrapa.

      Me quedo con lo que entendí, sobre todo gracias a Grün, que es un autor que mezcla Jung con teología, y lo que me ha servido en momentos puntuales de mi vida y sacia esa necesidad de vivir pensando la vida en vez de meramente existir, que no estaría nada mal por cierto, pero no me conforma, y eso no se elige. Es muy buena tu imagen de esos que caminan por el mundo como armarios :)

      Si encuentro la peli, la voy a ver, pero no creo volver a escribir una entrada como esta. Me había propuesto una especie de enero cultural, pero creo que ya es suficiente para mí.

      Un beso enorme y un abrazo grandote.

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  6. Precioso post, Fer. Dificil de escribir.
    Yo conocí a Jung a través de Freud cuando hice un curso precioso de psicoterapia. He seguido sus consejos: amo la vida, la vivo a los 78 años y me moriré amándola y viviéndola y espero que un rayo llegue también a mi jardincito para recordar a todos que me he marchado con las botas puestas.
    Un abrazo Lola

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    1. ¡Gracias, mi querida Lola!

      Tú te me haces una de esas personas con una luz especial, no de las que son vividas en lugar de vivir tú misma. Tú enciendes una luz en las tinieblas del mero existir. Y yo creo que el rayo lo dio Jung, por eso agrego esa cita al final de una ardua y densa entrada, sí, nada fácil de componer, pero le tenía ganas.

      La cita te la regalo, Lola, porque sin conocerte persolamente, creo que te describe por lo que me das tuyo tan cariñosamente:

      "La persona sabia (como tú) no es la que está serena y cansada, sino la que ya no puede ser abatida por el viento y, cuando es necesario, golpea como el rayo”.

      Creo que gente que ama y lucha por la vida no puede ser abatida por ningún viento, ni siquiera el de la muerte que tememos todos, y golpean como el rayo en ese preciso instante porque es entonces cuando es necesario.

      ¡Sigamos disfrutando de vivir la vida mientras la pensamos!

      Te mando un beso grande, Lola y te agradezco mucho tus aportes constantes y nutricios para mí.

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  7. He aprendido mucho con esta densa entrada y también con el comentario que aporta María. A ambas, gracias.

    Creo que en Argentina hay más afición por la Psicología que en cualquier otro lugar del mundo. No tengo base para demostrarlo y posiblemente se trate tan solo de una intuición.

    Me gustaría tener más fe en los psicólogos y en la labor que llevan a cabo, pero no he tenido suerte con los que he encontrado a lo largo de mi vida docente. A veces dudo de la preparación que adquieren aquí en las universidades españolas....

    Un abrazo

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    1. Gracias, Luis Antonio, por leer y comentar a pesar de la densidad que no condice con nuestros tiempos líquidos :)

      Hay una gran verdad detrás de tu intuición: somos una de las sociedades más altamente psicologizadas, y según tengo entendido, Buenos Aires es la ciudad con la mayor cantidad de psicólogos por habitante, aunque eso no significa que estemos menos locos, o "piruchos", como solemos decir aquí.

      Es un signo de los tiempos, digo, los psi y el estar piruchos. Y no sé si será cuestión de formación o calidad humana, lo cierto es que no resulta fácil dar con psicólogos que nos resulten realmente adecuados. Y si lo son, son bien costosos y generan dependencia psicológica... Será por eso que me gusta leer sobre psicología, aunque sólo por afición.

      Un abrazo y gracias por tu aporte.

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  8. jajajaja perdona FER,

    la película no se llama un método científico jajaja se me cruzó el cable, se titula UN MÉTODO PELIGRO :-)

    Tanto científico, tanto científico...que me fui:))

    Por cierto, que gracias JOSE ANTONIO y además totalmente de acuerdo con él, en España el tema de la psiquiatría y psicología a nivel profesionales, deja mucho que desear...tengo la suerte y la desgracia de trabajar a veces con ellos en asunto de familia sobre todo y una pitonisa, a veces acierta más que ellos:-)

    Y conste que mi hermana es psicóloga, pero jajaja no creo que me lea aquí ( además ella no ejerce de psicóloga, la cosa no va con ella:-)


    Muaaakss bonita

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    1. Eres increíble, MARÍA!!!

      Mira que venirte desde tan lejos a enmendar un pequeño error.

      Y no te preocupes por lo de tu hermana: soy a boca de jarro pero no estómago resfriado.

      ¡Un beso con ruido desde Buenos Aires!

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  9. Supo encauzar la forma en la que Freud detectó al ser humano moderno, sin duda alguna.
    Besos.

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  10. Gracias, Pedro: todo lo humano tiene su lado luminoso y su lado sombrío de acuerdo a este maestro de la psicología profunda.

    Un beso.

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  11. jajajaja ¡¡que me parto!! mira que soy desastre...si ya lo decía en una entrada y yo jamás miento ( es lo malo de moderar comentarios que no sé lo que he escrito hasta que lo publicas) ...


    Me faltó en el título el -SO jajajaja

    A ver si esta es la definitiva...

    TÍTULO:
    METODO PELIGROSO :-)


    Y no te preocupes por el viaje, tengo tarifa plana con IBERIA, vuelo gratis :-) ..además hoy, tengo una mañana tranquilita y me puedo permitir estos lujos de volar...



    Muaaaaaaakss bonita.

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  12. ¡Vale, mil gracias!

    Lo tendré en cuenta. Disfruta tu mañana livianita y sigue volando por el mundo.

    Un besote!

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  13. Estudié a Jung hace muuuuuchos años y apenas lo recuerdo. Tu entrada me ha despertado el gusanillo, buscaré algo suyo para leer.

    Un beso!

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  14. Antonia: eres realmente una lectora voraz. Suerte con Jung, y espero que entiendas más de lo que yo entendí de su obra, que por cierto es muy técnica, variada y profunda.

    Yo simplemente seleccioné algunos pocos conceptos y datos biográficos que me parecen esclarecedores para entenderme a mí misma.

    ¡Un beso y gracias por dejar tu huella!

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  15. Gracias, Fer, por la nota. Jung, sin duda, nos legó una valiosa comprensión del ser humano. Aunque su propia persona no fue menos compleja y difícil de entender.

    Hay un episodio en su vida que es particularmente significativo, uno en el que se basa la película que mencionó María: Un método peligroso.

    Escribí una nota sobre tal episodio:

    http://es.scribd.com/doc/79673645

    Quizás gusten leerlo mientras esperamos el estreno de la película en la Argentina, que creo será en marzo.

    Saludos.

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  16. Muchas gracias. Lo voy a leer con mucho interés.

    Un saludo.

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  17. excelente! como psicóloga orgullosamente transpersonal, digo y afirmo que Jung era un místico inmenso, tiene pasajes sublimes y hasta inocentes en éstos tiempos donde la persona pasó a formar parte solo de un trozo de mercadeo.
    gracias por traerlo fer!!!

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    Respuestas
    1. Gracias a ti por compartir tus saberes, Claudia, y por pasarte por el jarro a dejar tu rico aporte.

      Un saludo!

      Fer

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  18. Una entrada fantástica, Fer. No estaba familiarizada con el personaje ni con la filosofía de Jung, y he disfrutado mucho adentrándome de tu mano en su forma de pensar. Son conceptos curiosos los suyos, algunos de los cuales chocan frontalmente con la forma que predomina hoy en día de entender la superación o el éxito personal, las formas para lograrlos, etc...

    Lo dicho, muy interesante. Gracias!!

    Un abrazo, que tengas buen lunes :)

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    Respuestas
    1. Es muy interesante y muy hondo, sin dudas. Gracias por la deferencia de tu visita!

      Un abrazo fuerte y buena semana, Julia!

      Fer

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© de todos los textos: María Fernanda Paz. Todos los derechos reservados.

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Vasija de barro

Vasija de barro

"Yo quiero que a mi me entierren
Como a mis antepasados,
En el vientre oscuro y fresco
De una vasija de barro.

Cuando la vida se pierda
Tras una cortina de años,
Vivirán a flor de tiempos
Amores y desengaños.
Arcilla cocida y dura,
Alma de verdes collados,
Barro y sangre de mis hombres,
Sol de mis antepasados.

De ti nací y a ti vuelvo,
Arcilla, vaso de barro,

Con mi muerte vuelvo a ti,
A tu polvo enamorado."